Cuando el paciente tiene un problema y varias opciones terapéuticas así como doctores; en el caso del primer compromiso que dará idea de la magnitud de su conocimiento acumulado, trabajo en equipo y manejo multidisciplinario, usted debe preguntar a su médico.
Cuántas veces ha realizado este procedimiento en el último año?
Con qué porcentaje de éxito?
Puedo contactar a sus pacientes para pedir su opinión?
En el caso del segundo compromiso se aplica lo dicho por Séneca: “Enseñar es la mejor manera de aprender”. En igualdad de circunstancias todos los doctores acuden a congresos como alumnos por lo que la pregunta sería:
Cuántos colegas suyos ha capacitado en el último año?
En el tercer compromiso. La investigación por la investigación misma resulta inútil, estéril y cara por lo que la pregunta sería:
Los resultados de sus últimas investigaciones ¿Dónde las ha aplicado y con que resultados?.
Pongamos como ejemplo el caso de un paciente que necesita ser operado de prótesis de hombro. En Estados Unidos se considera experto al cirujano que opera en un año 20 pacientes. Son 320 millones de norteamericanos de estos 240 millones tienen acceso a algún tipo de atención médica. En México donde somos 110 millones de habitantes que un cirujano de hombro pueda operar 10 pacientes por año sería un buen número pero no 10 operaciones en 5 años. En el segundo compromiso debe al menos capacitar a un colega por año y no 1 en 5 años. En el último compromiso los resultados de las investigaciones deben aportar innovaciones y cambiar procesos de atención además de haber sido realizados en instituciones serias.
Ahora si está información la obtiene de una manera expedita y veraz entonces tendrá elementos para decidir la mejor opción de su segunda opinión para el problema que lo afecta.